COVID-19. Protocolo de seguridad y medidas preventivas. MÁS INFO

Utilizamos cookies para poder estudiar y mejorar la experiencia de usuario de los visitantes de la web. Si continuas navegando por la web entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

Tesoros del Palau

Barcelona s.XVIII-XIX

Se puede comprender la vida musical en Barcelona a lo largo de los siglos XVIII y XIX gracias a las fuentes musicales específicas, como los libretos y la música de oratorios, de gozos o de óperas. También encontramos, entre las colecciones de la Biblioteca, numerosos tratados teóricos impresos y manuscritos

El Legado Clavé

La figura de Josep Anselm Clavé (Barcelona, 1824-1874) ha sido ampliamente estudiada, sin duda por ser considerada una de las personalidades musicales y políticas que más influyeron en la sociedad catalana del siglo XIX.

Clavé impulsó el acceso directo de la clase obrera a la música, posibilidad que hasta entonces se reservaba a las clases sociales acomodadas. En 1845 funda la Societat l’Aurora, un conjunto integrado por unos veinte componentes que se acompañaban de instrumentos populares. Más tarde, en 1850, este conjunto, formada exclusivamente por un coro de cuarenta hombres, pasó a denominarse La Fraternidad (en 1857 más tarde, Euterpe) y es considerada la primera sociedad coral de la Península, iniciando así la larga tradición coral característica de Cataluña.

Con La Fraternidad, y luego con Euterpe, Clavé organizó veladas musicales en diferentes lugares. También fue el impulsor del wagnerismo en Cataluña (en 1862 estrena la marcha de Tannhäuser), y compuso letra y música de muchas canciones, concebidas, en principio, para ser interpretadas por su sociedad coral.

Cuando en 1891 los jóvenes Lluís Millet y Amadeu Vives fundan el Orfeó Català, lo hacen, en parte, inspirados por la obra y el mito de Josep Anselm Clavé. En 1895, Aurea Rosa Clavé, hija del compositor, e igualmente música, cede el derecho exclusivo de interpretación de esta partitura al Orfeó Català.

Esta serenata para voces masculinas, estrenada en 1873 sin demasiado éxito (fue estrenada a media temporada, con Clavé ya ausente por motivos de salud), se considera una de sus mejores obras. Forma parte del legado Clavé, un importante legado de manuscritos –algunos autógrafos– que custodia la Biblioteca del Orfeó Català.