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Entrevistamos Josep M. Rebés, informático y divulgador musical en las redes sociales

2 de marzo de 2020
Perfiles

Josep M. Rebés es informático de profesión. Actualmente trabaja incansablemente en las efemérides musicales a través de las redes sociales. Le preguntamos sobre la divulgación musical a través de las redes y el papel de los archivos.

 

"Creo que habría que hacer más divulgación de la existencia de los archivos culturales digitalizados de todo tipo, como lo que hace el CEDOC en Twitter y Facebook."
"El CEDOC se encuentra por vocación y por contenidos entre los centros líderes en Cataluña de la preservación del patrimonio cultural."

 

1. ¿Cuántos años hace que te dedicas a la divulgación de las efemérides a través de las redes sociales?

Más o menos unos siete años. Empecé a hacerlo como oyente de un programa de radio de Catalunya Música, llamado Només hi faltes tu, que realizaba y presentaba Ester Pinart. Aquel programa proponía a los oyentes varios tipos de colaboraciones, entre las que enviar al programa, mediante tuits de Twitter o mensajes de Facebook, cualquier efeméride musical del día, catalana o no.

2. ¿Cómo nació el proyecto @Almanacat?

En el marco de este tipo de colaboración, el divulgador musical Pere-Andreu Jariod, colaborador de Catalunya Música, comenzó en el año 2013 esta iniciativa del @Almanacat, es decir, el almanaque musical catalán. El día 1 de septiembre de ese año hizo su primer tuit de efemérides musicales catalanas, aunque en realidad hacía referencia a un libro: "El 1 de septiembre de 2011 se publicaba Jo confesso, la novela de @jaumecabre47 sobre la historia de un violín". Así comenzaba también la colaboración con el programa de Ester Pinart, que esa semana dedicaba un espacio a aquel libro y la música mencionada en el libro de Jaume Cabré.

A partir de ese día la @Almanacat fue publicando una única efeméride musical catalana cada día. Pronto empezaría a colaborar con Pere- Andreu Jariod, bien enviando tuits desde mi cuenta de Twitter (@jmrebes) a la de @Almanacat o bien por mensaje directo cuando la efeméride encontrada por mí no era del día, sino un adelanto. Pronto, también, Pere-Andreu y yo establecimos una comunicación habitual sobre nuevas efemérides.

El verano de 2015, a punto de cumplirse dos años de Tweets, observé que la @Almanacat había dejado de tuitear. Pregunté a Pere-Andreu si podía hacerme cargo yo de la cuenta y él me lo agradeció y me la traspasó: sus obligaciones profesionales no le dejaban tiempo suficiente para continuar aquella tarea. Mi primer tuit como @Almanacat tuvo lugar el 9 de septiembre de 2015, recordando la muerte, en 1966, del sacerdote y compositor Antoni Massana i Bertran.

A partir de aquel primer tuit fui paulatinamente cambiando el estilo de la cuenta, es decir, incorporando más de un tuit diario e incluyendo efemérides relacionadas con el mundo de la sardana.

 

3. ¿Cómo valoras el impacto de la divulgación musical a través de las redes?

A lo largo de estos cuatro años y medio que hace que tengo la cuenta a mi cargo, he podido observar hasta qué punto interesa la divulgación de estos hechos. Entre los seguidores de la cuenta figuran muchos músicos profesionales, incluyendo profesores de música, también entidades dedicadas a la música o la cultura en general. Además, por supuesto, muchos aficionados a la música. Se puede observar que incluso la cuenta tiene seguidores fuera del ámbito del territorio, muchos de ellos castellanohablantes. Esta experiencia hace que pueda afirmar que la divulgación cultural siempre es bien acogida en todas partes, hasta el punto que la tarea diaria de la divulgación se convierte al mismo tiempo en una fuente de inspiración para nuevas iniciativas, como la de la investigación en el contenido de los mismos tuits. Ofrecer más información ha sido el siguiente paso: no sólo la efeméride, sino, si se puede, añadir algo que haga de un tuit, un pequeño artículo de interés. Los seguidores, con sus aportaciones, aportan la energía para continuar la tarea.

 

4. ¿Qué papel juegan los archivos y las bibliotecas, y especialmente el CEDOC, dentro del proyecto @Almanacat?

El @Almanacat se nutre en una gran parte de los documentos que el CEDOC tiene en línea. El Palau de la Música Catalana tiene un lugar privilegiado en la música catalana desde su inauguración, con un número imposible de precisar de obras estrenadas, tanto de autores catalanes y no catalanes, bien en estrenos absolutos o bien en primeras audiciones en Cataluña (y a menudo también en España). Otras efemérides que ha vivido el Palau han sido las presentaciones en Cataluña, a veces sólo en Barcelona, ​​de los grandes intérpretes y conjuntos de música de todo el mundo. Sin la web del CEDOC sería muy difícil llegar a conocer todas estas efemérides.

Aparte del CEDOC, otras bibliotecas digitalizadas han formado parte de las búsquedas de @Almanacat, o de aquellas personales, a menudo como wiquipedista, que han acabado como efemérides de esta cuenta de Twitter. La enumeración de fuentes sería larga, con más de dos docenas de sitios webs. La Wikipedia catalana es una fuente de información permanente, pero por su carácter de enciclopedia colaborativa a menudo hay que verificar los datos en otras fuentes primarias. Esta tarea de verificación se ha convertido en un eje importante de mi trabajo hacia el @Almanacat. Por último, las hemerotecas digitalizadas han sido una gran fuente de información, a menudo para confirmar datos, no tanto para la búsqueda de nuevas efemérides.

 

5. ¿Cómo valoras el uso de las redes sociales entre los archivos y bibliotecas?, ¿crees que es suficiente ?, ¿son suficientemente visibles?

Archivos y bibliotecas son bien conocidos en ámbitos muy concretos, pero poco conocidos por el gran público y sorprendentemente poco utilizados en algunos entornos profesionales. A veces me sorprende cuando alguien del sector de la música me consulta un dato que se encuentra al alcance de todos en pocos segundos con una búsqueda sencilla en alguna web bastante conocida por mí. Creo que habría que hacer más divulgación de la existencia de los archivos culturales digitalizados de todo tipo, como lo que hace el CEDOC en Twitter y Facebook.

 

6. ¿Cuántos años hace que conocías el CEDOC? ¿Recuerdas cómo nos conociste y la primera vez que interactuaste?

La web del CEDOC (www.cedoc.cat) y el portal MDC (Memoria Digital de Catalunya) han sido, desde mi primera colaboración con Pere-Andreu Jariod para la @Almanacat, una de las fuentes más importantes de efemérides catalanas de música clásica. Llevo, pues, más de seis años consultando esta web y disfrutando de todo el material que se encuentra digitalizado: programas de mano de conciertos, fotografías, material epistolar, fondos documentales...

Conocí el CEDOC a partir de búsquedas en buscadores web. Luego, tan pronto encontré la primera fuente del portal MDC empecé a usarlo directamente, así como también las búsquedas del portal del cedoc.cat.

Aparte de mi actividad al frente de @Almanacat, las búsquedas en la MDC y el CEDOC han sido fundamentales en otros trabajos míos de investigación, incluyendo la publicación de mi libro sobre el Enrique Granados, Granados, crónica y desenlace, publicado el año pasado.

 

7. ¿Qué papel crees que tiene el CEDOC en cuanto a la preservación de los fondos musicales en Cataluña?

El CEDOC se encuentra por vocación y por contenidos entre los centros líderes en Cataluña de la preservación del patrimonio cultural. Más de cien años de historia, de cultura ligada a la música, se encuentran perfectamente conservados, catalogados y en muchos casos digitalizados en el CEDOC. La tarea de la catalogación del contenido de los fondos es tan importante como la propia conservación, porque si no sabemos que contienen los fondos conservados, entonces no los podemos ofrecer al mundo. El CEDOC forma parte de un reducido número de centros que ofrecen todo el abanico que necesita un investigador y que podría interesar a cualquier amante de la cultura.

 

8. ¿Has visitado o conoces otros centros de documentación al margen del CEDOC? ¿Cómo diferenciarías o compararías el CEDOC en relación con el resto de archivos, bibliotecas o centros que hayas visitado o consultado?

Efectivamente, conozco otros, de centros, pero no conozco todavía físicamente el CEDOC, no he estado nunca, aunque espero poder hacer una visita pronto. En cuanto a la comparación de la oferta digital, el CEDOC está, repito, entre los líderes, con una buena catalogación y un conjunto bastante impresionante de fondos documentales. Es importante destacar que mientras otros centros tienen un componente público, tales como la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca de Catalunya, el Museo de la Música de Barcelona, etc., el CEDOC pertenece a una institución privada, lo que hace aún más importante su aportación al conjunto de fondos documentales, porque la oferta es en primera persona, no sólo como testimonio de un hecho.

 

9. ¿Nos podrías decir algún punto fuerte de nuestro centro, y algún punto débil?

Creo que he respondido ampliamente esta pregunta durante la entrevista. Y puntos débiles no conozco, ya que me falta visitar físicamente el CEDOC.

 

10. ¿Qué fondos destacarías de nuestro patrimonio documental?

Toda documentación es igual de importante para un investigador, sea cual sea el material conservado. Hasta el último documento que parezca no ser importante es una joya histórica y equiparable -desde este punto de vista- a los documentos más importantes de los grandes músicos o de las grandes ocasiones.